3 de junio de 2014

El Congreso tiene previsto que la proclamación de Felipe VI tenga lugar en el Hemiciclo a partir del 16 de junio, en una sesión solemne de las Cortes.


En casi 40 años de monarquía parlamentaria, España no ha aprobado ninguna ley que regule el procedimiento para la sucesión en la Corona.

Por eso, el Gobierno ha de preparar ahora una norma, de la que ya existía algún borrador, que se tramitará por la vía de urgencia y que determinará cada uno de los pasos a seguir para que el príncipe Felipe acceda a la jefatura del Estado.

El primer paso lo dará este martes el Ejecutivo con la aprobación del proyecto de ley orgánica mediante la que se aceptará la abdicación y se regulará el procedimiento para la sucesión en la Corona.

La Constitución obliga a que los cambios en la Corona se realicen a través de una ley orgánica: “Las abdicaciones y renuncias y cualquier duda de hecho o de derecho que ocurra en el orden de sucesión a la Corona se resolverán por una ley orgánica”, señala el artículo 57.5.

Según el director del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Benigno Pendás, la ley será muy breve, probablemente con un único artículo, que incluirá el escrito de abdicación, que debe estar refrendado por el presidente del Gobierno y regulará el proceso por el que don Juan Carlos deja el trono a su hijo, el príncipe Felipe.

Una vez aprobada, el trámite solo fija que ha de publicarse en el Boletín Oficial del Estado, que marcará, además, el momento en el que debe entrar en vigor. Este ha de coincidir con la proclamación de Felipe como rey, ya que no puede haber un período de transición. Y mientras, “el rey sigue siendo rey a todos los efectos”, asegura un experto en monarquías.


El relevo en la Corona culminará con el juramento del Príncipe ante el Congreso y el Senado y su proclamación como Felipe VI. La imprevisión obligará a que se eche mano del sentido institucional, ya que este juramento ha de celebrarse en una sesión conjunta de Congreso y Senado, pero el legislador tampoco ha redactado en 40 años el reglamento que regule este tipo de sesiones, preceptivas en el caso de sucesión en la Corona.
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La proclamación de Felipe VI se celebrará a partir del 16 de junio

El Congreso tiene previsto que la proclamación de Felipe VI tenga lugar en el Hemiciclo a partir del 16 de junio, en una sesión solemne de las Cortes.


En casi 40 años de monarquía parlamentaria, España no ha aprobado ninguna ley que regule el procedimiento para la sucesión en la Corona.

Por eso, el Gobierno ha de preparar ahora una norma, de la que ya existía algún borrador, que se tramitará por la vía de urgencia y que determinará cada uno de los pasos a seguir para que el príncipe Felipe acceda a la jefatura del Estado.

El primer paso lo dará este martes el Ejecutivo con la aprobación del proyecto de ley orgánica mediante la que se aceptará la abdicación y se regulará el procedimiento para la sucesión en la Corona.

La Constitución obliga a que los cambios en la Corona se realicen a través de una ley orgánica: “Las abdicaciones y renuncias y cualquier duda de hecho o de derecho que ocurra en el orden de sucesión a la Corona se resolverán por una ley orgánica”, señala el artículo 57.5.

Según el director del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Benigno Pendás, la ley será muy breve, probablemente con un único artículo, que incluirá el escrito de abdicación, que debe estar refrendado por el presidente del Gobierno y regulará el proceso por el que don Juan Carlos deja el trono a su hijo, el príncipe Felipe.

Una vez aprobada, el trámite solo fija que ha de publicarse en el Boletín Oficial del Estado, que marcará, además, el momento en el que debe entrar en vigor. Este ha de coincidir con la proclamación de Felipe como rey, ya que no puede haber un período de transición. Y mientras, “el rey sigue siendo rey a todos los efectos”, asegura un experto en monarquías.


El relevo en la Corona culminará con el juramento del Príncipe ante el Congreso y el Senado y su proclamación como Felipe VI. La imprevisión obligará a que se eche mano del sentido institucional, ya que este juramento ha de celebrarse en una sesión conjunta de Congreso y Senado, pero el legislador tampoco ha redactado en 40 años el reglamento que regule este tipo de sesiones, preceptivas en el caso de sucesión en la Corona.