21 de julio de 2015


Desde que me integré a las actividades de la comunidad dominicana en Puerto Rico, me he llevado muy gratas emociones, mis compatriotas de corazones nobles, al saber de una situación de salud de uno de lo nuestro, sin reparo están prestos a organizar eventos pro recaudación de fondos, para dar ésa mano amiga y solidaria que a veces hace tanta falta entre las comunidades inmigrantes en la isla del encanto.

De los casos que me han llenado de orgullo de ser dominicana están el de la joven Franchesca Duarte, quien sufrió las amputaciones de sus piernas en un caso de violencia doméstica con el padre de su hija, ahí nuestra gente se votaron en ayuda para la afectada.


Luego se efectuaron varias actividades para el ex karateca sensei Dámaso Guzmán, quien requería miles de dólares para el trasplante de riñón al cual fue sometido con éxito.


Asimismo mi alma se engrandeció, cuando unidos como quisqueyanos apoyamos a la señora Aida de los Santos, a quien acusaban de asesinar a su jefa la señora Georgina Ortiz, todos como hermanos no solamente asistimos al tribunal a respaldarla, sino que también se unieron consulado, políticos, empresarios, líderes comunitarios organizaciones quisqueyanas y miembros de la comunidad para buscar fondos en beneficio de una hermana que estaba a punto de ser condenada por un acto que no cometió.


Ayer tarde nuevamente mi comunidad dominicana se volcó en solidaridad con el agente Puertorriqueño Gabriel Medal Díaz, quien sufrió un accidente cerebro vascular en un viaje reciente a la República Dominicana, ayer observé a decenas de compatriotas hablar con su presencia, con sus rostros alegres y corazones cargados de noblezas, ayer en la Gran Logia Soberana de la Avenida Ponce de León, parada 25, de Santurce, los dominicanos demostramos que sí somos agradecidos, dejamos claro, que no importan las nacionalidades, sin necesitan la ayuda, ahí vamos y cooperamos.


Honestamente el teniente retirado Gabriel Medal, no se casó de agradecer a los dominicanos que realizaron varias actividades pro fondos de sus gastos médicos y tratamiento ayer  las muestras de que somos un pueblo de corazón gigante que también agradece la hospitalidad que  se nos ha brindado en Puerto. Así somos compartiendo lo mucho y lo poco.


Me sentí y debo decirlo muy pero muy orgullosa de mi gente, de mis hermanos de la tierra de Duarte, Sánchez Mella, Luperón y otros patriotas de gran valía.


Porque la solidaridad  es uno de los valores humanos por excelencia, es la colaboración mutua de las personas, para ayudar, dar la mano, en un momento determinado, sobretodo cuando se experimentan dificultades en las vidas de la personas afectadas, la solidaridad se demuestra con hechos oportunos, palpables que ayudarían a nuestros semejantes.


Engrandece  mi alma, cuando los dominicanos decimos presentes muy a pesar de la situación crítica que se encuentra actualmente Puerto Rico, nosotros decidimos ser solidarios, ser hermanos en las buenas y en las malas y eso vale mi aplauso y mis respeto.


Hoy fue el boricua Gabriel Medal, mañana puede tocarnos la desgracia o la enfermedad a cualquiera de nosotros, por eso justamente, manos que dan, esperan.


Por Dominga Valdez
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Dominicanos solidarios


Desde que me integré a las actividades de la comunidad dominicana en Puerto Rico, me he llevado muy gratas emociones, mis compatriotas de corazones nobles, al saber de una situación de salud de uno de lo nuestro, sin reparo están prestos a organizar eventos pro recaudación de fondos, para dar ésa mano amiga y solidaria que a veces hace tanta falta entre las comunidades inmigrantes en la isla del encanto.

De los casos que me han llenado de orgullo de ser dominicana están el de la joven Franchesca Duarte, quien sufrió las amputaciones de sus piernas en un caso de violencia doméstica con el padre de su hija, ahí nuestra gente se votaron en ayuda para la afectada.


Luego se efectuaron varias actividades para el ex karateca sensei Dámaso Guzmán, quien requería miles de dólares para el trasplante de riñón al cual fue sometido con éxito.


Asimismo mi alma se engrandeció, cuando unidos como quisqueyanos apoyamos a la señora Aida de los Santos, a quien acusaban de asesinar a su jefa la señora Georgina Ortiz, todos como hermanos no solamente asistimos al tribunal a respaldarla, sino que también se unieron consulado, políticos, empresarios, líderes comunitarios organizaciones quisqueyanas y miembros de la comunidad para buscar fondos en beneficio de una hermana que estaba a punto de ser condenada por un acto que no cometió.


Ayer tarde nuevamente mi comunidad dominicana se volcó en solidaridad con el agente Puertorriqueño Gabriel Medal Díaz, quien sufrió un accidente cerebro vascular en un viaje reciente a la República Dominicana, ayer observé a decenas de compatriotas hablar con su presencia, con sus rostros alegres y corazones cargados de noblezas, ayer en la Gran Logia Soberana de la Avenida Ponce de León, parada 25, de Santurce, los dominicanos demostramos que sí somos agradecidos, dejamos claro, que no importan las nacionalidades, sin necesitan la ayuda, ahí vamos y cooperamos.


Honestamente el teniente retirado Gabriel Medal, no se casó de agradecer a los dominicanos que realizaron varias actividades pro fondos de sus gastos médicos y tratamiento ayer  las muestras de que somos un pueblo de corazón gigante que también agradece la hospitalidad que  se nos ha brindado en Puerto. Así somos compartiendo lo mucho y lo poco.


Me sentí y debo decirlo muy pero muy orgullosa de mi gente, de mis hermanos de la tierra de Duarte, Sánchez Mella, Luperón y otros patriotas de gran valía.


Porque la solidaridad  es uno de los valores humanos por excelencia, es la colaboración mutua de las personas, para ayudar, dar la mano, en un momento determinado, sobretodo cuando se experimentan dificultades en las vidas de la personas afectadas, la solidaridad se demuestra con hechos oportunos, palpables que ayudarían a nuestros semejantes.


Engrandece  mi alma, cuando los dominicanos decimos presentes muy a pesar de la situación crítica que se encuentra actualmente Puerto Rico, nosotros decidimos ser solidarios, ser hermanos en las buenas y en las malas y eso vale mi aplauso y mis respeto.


Hoy fue el boricua Gabriel Medal, mañana puede tocarnos la desgracia o la enfermedad a cualquiera de nosotros, por eso justamente, manos que dan, esperan.


Por Dominga Valdez