1 de diciembre de 2015

El 6 de diciembre el pueblo venezolano concurrirá a las urnas para elegir a sus representantes en la Asamblea Nacional, en una elección que podrá pasar a la historia como la primera gran derrota del chavismo desde que llegó al poder. 

Pese a que las encuestas auguran una derrota del presidente bolivariano Nicolás Maduro , el sucesor de Hugo Chávez insiste en mostrarse firme y ajeno a lo que pueda manifestar la voluntad popular.

Ayer, en un encuentro partidario, el presidente de Venezuela afirmó que no entregará la revolución bolivariana en caso de una derrota del oficialismo en las elecciones legislativas del 6 de diciembre.

A la vez, el gobernante alertó que un eventual triunfo opositor en los comicios, lo que acabaría con la hegemonía oficialista en una década, sería el fin de las misiones sociales que atienden a los sectores más vulnerables, pues la oposición obstaculizaría la continuidad de los "logros" de revolución en 16 años.

"Si la derecha toma la Asamblea Nacional, no va a haber arrepentimiento. Yo no me voy a entregar bajo ninguna circunstancia, pero si hubiera una circunstancia negativa yo me lanzaría a las calles con el pueblo, como siempre lo hice, y la revolución pasaría a otra etapa. No esperen de mi un cobarde, esperen un hijo valiente de Chávez en la calle con el pueblo", dijo.

Maduro señaló que los comicios constituyen una batalla "espiritual y de los valores de la verdad contra la mentira, de la patria irreverente y rebelde contra la patria sumisa y de rodillas".

"Es una batalla espiritual entre nosotros, el pueblo unido de Chávez, y ellos la oligarquía maltrecha de la derecha imperialista. Es una batalla de valores, con nuestra ideología", aseveró.

En las elecciones se renovará los 167 escaños de la Asamblea Nacional y el oficialismo, que está abajo en las encuestas, lucha por retener la hegemonía que mantiene desde hace una década en el foro legislativo.

Los sondeos señalan que el gobierno de Maduro enfrenta una crisis de confianza por las dificultades económicas, agudizada por el desabastecimiento en los mercados y la inflación creciente.

Fuente: LA NACION
compartir en facebook compartir en google+ compartir en twitter compartir en pinterest compartir en likedin

Maduro: "Si el domingo gana la derecha, me lanzaría a las calles con el pueblo"

El 6 de diciembre el pueblo venezolano concurrirá a las urnas para elegir a sus representantes en la Asamblea Nacional, en una elección que podrá pasar a la historia como la primera gran derrota del chavismo desde que llegó al poder. 

Pese a que las encuestas auguran una derrota del presidente bolivariano Nicolás Maduro , el sucesor de Hugo Chávez insiste en mostrarse firme y ajeno a lo que pueda manifestar la voluntad popular.

Ayer, en un encuentro partidario, el presidente de Venezuela afirmó que no entregará la revolución bolivariana en caso de una derrota del oficialismo en las elecciones legislativas del 6 de diciembre.

A la vez, el gobernante alertó que un eventual triunfo opositor en los comicios, lo que acabaría con la hegemonía oficialista en una década, sería el fin de las misiones sociales que atienden a los sectores más vulnerables, pues la oposición obstaculizaría la continuidad de los "logros" de revolución en 16 años.

"Si la derecha toma la Asamblea Nacional, no va a haber arrepentimiento. Yo no me voy a entregar bajo ninguna circunstancia, pero si hubiera una circunstancia negativa yo me lanzaría a las calles con el pueblo, como siempre lo hice, y la revolución pasaría a otra etapa. No esperen de mi un cobarde, esperen un hijo valiente de Chávez en la calle con el pueblo", dijo.

Maduro señaló que los comicios constituyen una batalla "espiritual y de los valores de la verdad contra la mentira, de la patria irreverente y rebelde contra la patria sumisa y de rodillas".

"Es una batalla espiritual entre nosotros, el pueblo unido de Chávez, y ellos la oligarquía maltrecha de la derecha imperialista. Es una batalla de valores, con nuestra ideología", aseveró.

En las elecciones se renovará los 167 escaños de la Asamblea Nacional y el oficialismo, que está abajo en las encuestas, lucha por retener la hegemonía que mantiene desde hace una década en el foro legislativo.

Los sondeos señalan que el gobierno de Maduro enfrenta una crisis de confianza por las dificultades económicas, agudizada por el desabastecimiento en los mercados y la inflación creciente.

Fuente: LA NACION