18 de febrero de 2016

Una serie de eventos relacionados con enfermedades catastróficas  en periodistas y trabajadores de la prensa, en algunos casos produciéndole discapacidad temporal o permanente y en otros  terminando con la vida del afectado es una preocupación de la sociedad. 


Aunque no podemos hablar de si es un incremento en el número de casos  o no debido a que aún tenemos deficiencia en recopilar informaciones sobre los riesgos ocupacionales en las historias clínicas de los pacientes en los establecimientos de salud públicos y privados, lo que dificulta el análisis de datos.

Lo que si podemos afirmar es que la salud está ligada al trabajo y a los hábitos y estilos de vida,  que en todas las ocupaciones y profesiones el trabajador se enfrenta a una serie de riesgos ocupacionales que determinado por  el tiempo de exposición, el control efectivo de esos riesgos y la susceptibilidad de cada trabajador pueden provocar enfermedades o accidentes de origen ocupacional.

Los trabajadores de la prensa se enfrentan a riesgos ocupacionales relacionados con la función que realizan sea este reportero, fotógrafo, periodista, locutor, ejecutivo de medios  y también el medio de comunicación en que trabaja prensa escrita, radio o televisión.

A modo de ejemplo señalo algunos de los riesgos a los que se enfrentan los trabajadores de la prensa, Riesgos físicos: iluminación, climatización, ruido.  Riesgos Ergonómicos: Tipo de sillas, altura del escritorio, altura de la computadora, distribución del espacio de trabajo. Riesgos Psicosociales, carga laboral, ambiente de trabajo, pluriempleo. Estos riesgos producen alteraciones tales como: Alteraciones visuales, fatiga crónica, dolores de cabeza, irritabilidad, alteraciones musculo esqueléticas, trastornos circulatorios, trastornos del sueño, depresión y estrés.

Está descrito  por Doval y colaboradores en el 2004 que el estrés laboral, denominado por la OMS como la “Epidemia del Siglo” provoca aumento de  la frecuencia cardíaca, hipertensión arterial,  dificultad para respirar, y tensión muscular, puede provocar que el empleado tartamudee, o hable muy rápido y que tenga temblores. Las enfermedades que pueden originarse por estrés son los trastornos cardiovasculares, gástricos, y mentales principalmente.

Un trabajador de la prensa que además de los riesgos ocupacionales descritos que no tenga estilo de vida saludable y  con hábitos de vida inadecuados como cigarrillos, alcohol, sedentarismo, obesidad, no chequeos preventivos y con antecedentes familiares, aumenta la probabilidad de tener un evento que ponga en riesgo su salud.

Es importante que los dueños de medios y sus ejecutivos implementen programas de salud ocupacional, que se cumpla el reglamento de higiene y seguridad en el trabajo, que ofrezcan espacios para que los trabajadores de prensa acudan a sus chequeos preventivos, puedan disfrutar de tiempo libre y motivarlos a ejercitarse, comer sano y usar técnicas para disminuir el estrés.

Si bien es cierto que la sociedad demanda un  periodismo de calidad, responsable, sensible, imparcial no menos cierto es que al comunicar sin controlar los riesgos, se puede perder la salud. 

Por: Dra. Carmen Adames

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¿Al comunicar se gana o se pierde la salud?

Una serie de eventos relacionados con enfermedades catastróficas  en periodistas y trabajadores de la prensa, en algunos casos produciéndole discapacidad temporal o permanente y en otros  terminando con la vida del afectado es una preocupación de la sociedad. 


Aunque no podemos hablar de si es un incremento en el número de casos  o no debido a que aún tenemos deficiencia en recopilar informaciones sobre los riesgos ocupacionales en las historias clínicas de los pacientes en los establecimientos de salud públicos y privados, lo que dificulta el análisis de datos.

Lo que si podemos afirmar es que la salud está ligada al trabajo y a los hábitos y estilos de vida,  que en todas las ocupaciones y profesiones el trabajador se enfrenta a una serie de riesgos ocupacionales que determinado por  el tiempo de exposición, el control efectivo de esos riesgos y la susceptibilidad de cada trabajador pueden provocar enfermedades o accidentes de origen ocupacional.

Los trabajadores de la prensa se enfrentan a riesgos ocupacionales relacionados con la función que realizan sea este reportero, fotógrafo, periodista, locutor, ejecutivo de medios  y también el medio de comunicación en que trabaja prensa escrita, radio o televisión.

A modo de ejemplo señalo algunos de los riesgos a los que se enfrentan los trabajadores de la prensa, Riesgos físicos: iluminación, climatización, ruido.  Riesgos Ergonómicos: Tipo de sillas, altura del escritorio, altura de la computadora, distribución del espacio de trabajo. Riesgos Psicosociales, carga laboral, ambiente de trabajo, pluriempleo. Estos riesgos producen alteraciones tales como: Alteraciones visuales, fatiga crónica, dolores de cabeza, irritabilidad, alteraciones musculo esqueléticas, trastornos circulatorios, trastornos del sueño, depresión y estrés.

Está descrito  por Doval y colaboradores en el 2004 que el estrés laboral, denominado por la OMS como la “Epidemia del Siglo” provoca aumento de  la frecuencia cardíaca, hipertensión arterial,  dificultad para respirar, y tensión muscular, puede provocar que el empleado tartamudee, o hable muy rápido y que tenga temblores. Las enfermedades que pueden originarse por estrés son los trastornos cardiovasculares, gástricos, y mentales principalmente.

Un trabajador de la prensa que además de los riesgos ocupacionales descritos que no tenga estilo de vida saludable y  con hábitos de vida inadecuados como cigarrillos, alcohol, sedentarismo, obesidad, no chequeos preventivos y con antecedentes familiares, aumenta la probabilidad de tener un evento que ponga en riesgo su salud.

Es importante que los dueños de medios y sus ejecutivos implementen programas de salud ocupacional, que se cumpla el reglamento de higiene y seguridad en el trabajo, que ofrezcan espacios para que los trabajadores de prensa acudan a sus chequeos preventivos, puedan disfrutar de tiempo libre y motivarlos a ejercitarse, comer sano y usar técnicas para disminuir el estrés.

Si bien es cierto que la sociedad demanda un  periodismo de calidad, responsable, sensible, imparcial no menos cierto es que al comunicar sin controlar los riesgos, se puede perder la salud. 

Por: Dra. Carmen Adames